domingo, 30 de agosto de 2009

Infancia eterna

Ahora que leía el Blog de la Morsa recordé algo que me dijo el Prof. Abelardo Santaella de la ESFM. En realidad lo dijo a todos sus alumnos que cursábamos el 2º. Semestre de la Licenciatura. No puedo recordar exactamente sus palabras, de manera que me tomaré la libertad de mezclar sus palabras con las mías, tratando de mantener la idea original:

Hay niños qu
e desde que tienen 5 o 6 años ven a los mayores y quieren imitarlos. De pronto los adultos se convierten en una especie de ídolos. Escuchas a niños que quieren ser doctores, abogados, bomberos, pilotos de aviones, cantantes, mecánicos, luchadores, etc. Algunos realmente lo logran, otros cambian sus aspiraciones conforme crecen. Independientemente de eso, se dedican a algo porque les gusta o les conviene. Imitan, incluso superan a esos ídolos de su infancia.

Hay otro tipo de niños que llegan a ser adultos pero llevan consigo algo de su infancia, algo a lo que nunca renunciaron. A veces, muchas veces, sin darnos cuenta, creemos que volverse adultos es comprar un boleto de un viaje a la seriedad, al estrés y la poca o nula diversión. Nuestra meta es algo que se llama Madurez. Lo paradójico y frustrante es que el simple hecho de hablar de madurez implica mucha inmadurez. Perdemos nuestra capacidad de asombro por culpa del sentido común y sus prejuicios.

Esos niños adultos siguen conservando los insistentes
- “¿Por qué?”
- “¿Por qué es así?”

- “¿Por qué no es así?
- “¿Qué sucede si … en vez de …?”
- “¿Siempre sucede?”
- “Entonces ¿Cuándo no sucede?”


Much
os de esos niños logran grandes cosas, me alegra saber que muchos de ellos serán científicos y me honra saber que muchos de esos niños están sentados frente a mi.


Algunas person
as dicen que esos niños son genios, niños anormales, testarudos y arrogantes porque cuestionan todo. Testarudos si, arrogantes no sé. Yo no soy genio y en lo demás no me siento ofendido, sin embargo hay algo que sigue intrigando: ¿Por qué rayos no hay que preguntarse las cosas?. ¿Es una incapacidad o es cuestión de gusto? Hasta el momento supongo que es cuestión de gusto. Supongo que en las demás carreras se cuentan cosas como esta, ya sea para inspirar a los alumnos o para hacerles ver lo despistados que están.

Pórtense bien y traten de ser niños todo el tiempo que les sea posible.

Crédito de la imagen: http://www.flickr.com/photos/8843253@N03/2101653400

3 comentarios:

Aldo dijo...

Órale. Con él tomé álgebra I, y nos hizo un comentario similar, respecto a eso de que muchos seguimos siendo como niños con nuestros "¿por qué?"

David Webb dijo...

Qeu tal Aldo:
No sé si él sea el único profesor que cuenta eso. Él es egresado de ahí, supongo que alguién mas se lo dijo cuando era estudiante. Cuando escuché eso yo dije "Si, definitivamente de aquí soy"

Verónica dijo...

Estoy tan de acuerdo...
Tendríamos que tomar decisiones de adultos con la inocencia de un niño. Soy fan de la capacidad de sorprenderse pero conforme pasa el tiempo, nos volvemos (o al menos lo intentamos) más controladores de las variables. Besos, niño querido