martes, 4 de agosto de 2009

Esos mails que nunca envié.

Hace poco, husmeando por ahí (a veces soy como los gatos) encontré un blog llamado Aquellos mails que nunca envié y me gustó mucho por dos razones Primero, porque es un oasis de poesía enmedio de esa basura de raggaetón, spanglish y demás vulgaridades que tanto odio de nuestra decadente latinoamérica. Segundo, porque de pronto me vi reflejado cuando leí:
"Cuantas palabras mueren en tus dientes. Cuantas frases truncadas, cuantos pensamientos cautivos en tus cuerdas ... Cuantos impulsos de escribir notas que al final, nunca enviaste a su destinatario. Por eso mi espacio, porque solo aqui, puedo plasmar a aquellos emails que nunca envié."
Yo tengo muchos mails que no he enviado. Tengo ideas muy simples, críticas, pensamientos, reclamos, denuncias, confesiones de amor, pensamientos pseudopoéticos (que quisiera fueran poesía), tristezas y demás diarreas mentales que no siempre eran bien recibidas cuando las envíaba de forma masiva (como las cadenas) a mis contactos del mail. El deseo de expresar todo eso ha sido una de las razones por las cuales he creado este blog.

Hace poco (también husmeando por ahí) me enteré que una chica de quien estoy enamorado, pronto se casará y tengo que admitir que ha dolido mucho saberlo. Sin embargo desde hace tiempo lucho por sacarla de mis pensamientos pues sé bien que tampoco puede haber algo serio entre nosotros. Tengo muchos mails que no le he enviado, tengo tantas cosas qué decirle y no lo he hecho. No es por cobardía (no niego mi cobardía en otros ámbitos) es prudencia.

Conozco a este tonto con suerte que ella ama. No soy un poeta, ni nada por el estilo. Tampoco transpiro poesía cuando me expreso, pero me comparo con él y puedo ver claramente que entre mis cosas buenas y mis diarreas mentales, ese pobre está estreñido del cerebro y se le nota más con su voz afeminada. Vaya resquemo el mío. (jajaja)

Ella está enamorada de él y quiero creer que él de ella. Contra eso no puedo hacer nada.Yo pronto partiré (no me estoy muriendo, eh!!!), ella era mi única ancla a este mundo. Sin ella soy más libre, pero ser Ronin nunca ha sido mi objetivo.

En fin, trataré que eso ya no me quite el sueño. Para no pensar más en eso seguiré con mi tarea de construirme un cielo en esta tierra después que Dios me ha negado la visa.

Pórtense bien para irse al cielo, Dios es peor que el cónsul EU cuando tiene tu expediente en sus manos.

7 comentarios:

S. dijo...

David, gracias por tu comentario acerca de mi blog (nuevamente). Pasare por aqui para conocerte mejor, aunque reconozco que tienes un humor muy interesante! En cuanto a la chica de la que estas enamorado...deja pasar, creeme, no moriras de amor! :-)

David Webb dijo...

Hola de nuevo:

Yo escribo en mi blog con la esperanza de que sea leido y cuando es comentado la alegría es doble. Esto tambien es un palmadita de motivación sobre mi hombro.

Puedes leerme cada vez que quieras. Mi un humor es algo complicado, a veces agrada y otras veces ofende a la gente. Aclaro que cuando ofendo, lo hago sin querer, normalmente no hago críticas personales, independientemente de eso, mucha gente se siente aludida.

Saludos desde San México a tu Paradisiaca y hermosa isla.

Rosigerante dijo...

Dios es peor que el cónsul EU cuando tiene tu expediente en sus manos.

Jajajajaja, seguro.

David Webb dijo...

Si, pero yo logré robar mi expediente de su oficina. Copié su disco duro y se lo obsequié a la competencia. Los mismo pasó cuando Hugo Chávez se apoderó de la base de datos del IFE. Siempre lo negó, me cae mal ese tipo. Así que el primo de un amigo robó la base de datos de sus compatriotas y la subió a la red.

"En el cielo como en la Tierra y viceversa"

Saludos

Rosigerante dijo...

A mi también me cae remal.
Contrario a ése primo de tu amigo que me cae tan bien, ¡es un pillo!

David Webb dijo...

¿Un pillo? jajaja, Es un complejo de superhéroe que ya le he recomendado eliminar. A veces lo entiendo, tiene que actuar aunque el crédito se lo lleve Dios o el factor mala suerte.

Rosigerante dijo...

Pero la satisfacción personal nadie se la quita, lero lero.