martes, 4 de agosto de 2009

El Dios del viento.

Un día te dije que yo era el Dios del viento. Que podía incitar a tus cabellos al desorden. Aún recuerdo, te molestaba que tocara tu cara con mis manos. La verdad es que siempre lo hago, ahora con mi aliento.

Te mentí, el viento es como yo, el viento no conoce amo, el viento tiene un alma felina, cariñosa e indomable que da amor o que da miedo, que da vida o te la quita, sólo yo prefiero más lo primero que lo segundo.

Un día dije que te quería. Que pintabas de azul mi mundo con tu sonrisa y otras tantas de un pálido color que al Sol no ha vuelto. Y no creo que vuelva por más veces que Abril se repita en cada año. No mentí en lo segundo, sólo en lo primero. Es una mentira a medias, en verdad te amaba mientras decía quererte.

Cuando dije la verdad no me creíste o quizás sí, pero te asustaste.

7 comentarios:

Rosigerante dijo...

Ése último párrafo podría hacerme llorar.

(la última línea no cuenta como párrafo :P)

David Webb dijo...

Si, Rosigerante, a lo mejor porque yo escribí todo eso precisamente para no llorar.

Rosigerante dijo...

Oquéeeeeiiii. Eso también podría hacerme llorar...

David Webb dijo...

¿Por qué podría hacerte llorar ese párrafo? A lo mejor es algo muy personal pero no deja de interesarme.

Rosigerante dijo...

Es muy bello, todo él, de principio a fin. Sólo eso.

Un día dije que te quería (...) Es una mentira a medias, en verdad te amaba mientras decía quererte.


Transmite la tristeza de los 'amores no correspondidos'.

David Webb dijo...

Es verdad Rosigerante, es tristeza, rabia, nostalgia y pensar como "¿Qué estoy haciendo mal?". Mira que tengo mucha experiencia en amores no correspondidos. Creo que hasta existe cortometraje sobre eso, no soy el único. Saber eso me pone en un dilema ¿Animarme o deprimirme?

Rosigerante dijo...

Deprímete un rato.
Luego ya, anímate.